☰

Soy auditor, pero no el auditor de BHS

El caso BHS a partir de las sanciones comunicadas por el FRC en 2018: una reflexión sobre revisión, calidad y lectura rigurosa de los hechos.

3 MIN LECTURA

Un caso conocido puede ayudarnos a hablar de calidad de auditoría sin convertir toda la profesión en un solo titular. En esta entrega de la serie nos centramos en BHS y en las medidas comunicadas por el supervisor británico. Los hechos citados corresponden a una actuación histórica, no a una valoración del trabajo actual de las personas o firmas mencionadas.

Qué comunicó el supervisor

El 12 de junio de 2018, el Financial Reporting Council (FRC) anunció sanciones a PwC y al socio Steve Denison relacionadas con las auditorías de 2014 de BHS y del grupo Taveta. Según el comunicado, ambos admitieron la conducta profesional sancionada y aceptaron las medidas.

La multa de PwC se fijó inicialmente en 10 millones de libras, reducidos a 6,5 millones por el acuerdo temprano. La del socio pasó de 500.000 a 325.000 libras. Las medidas incluyeron, para el socio, no realizar trabajos de auditoría durante quince años.

El acuerdo también contempló supervisión y apoyo a la práctica de auditoría de Leeds y cambios en las políticas de revisión de calidad de determinados encargos de empresas no cotizadas con alto riesgo o notoriedad.

La pregunta que abre el caso

Nuestra lectura editorial se centra en la organización del trabajo: ¿qué mecanismos permiten detectar a tiempo que un encargo necesita atención adicional? La pregunta no se resuelve solo citando el nombre del auditor. Invita a pensar en el tiempo de revisión, la comunicación de dudas y la posibilidad de elevar una cuestión antes de cerrar el expediente.

Imaginemos un ejemplo distinto y completamente ficticio. Un equipo recibe una explicación aparentemente razonable para una diferencia, pero el soporte llega después y no coincide. Una práctica de calidad debería facilitar que esa contradicción se comunique y se estudie. Si el equipo interpreta cualquier duda como una molestia para el calendario, pierde una oportunidad de mejorar el trabajo. Este ejemplo no describe hechos atribuidos al encargo de BHS.

Leer una sanción con precisión

Conviene separar la fecha de las cuentas auditadas, la fecha de la actuación del supervisor y el alcance de las medidas. También importa distinguir el importe inicial de una multa del importe reducido. Mezclar esos elementos produce titulares llamativos, pero dificulta entender qué se resolvió realmente.

Este artículo no reconstruye todas las circunstancias empresariales de BHS ni atribuye a la auditoría la causa de su evolución. Resume una comunicación oficial y propone preguntas de aprendizaje. La normativa británica del caso tampoco debe trasladarse automáticamente a un encargo realizado en España.

Una conversación útil para la profesión

La reflexión que proponemos es concreta: que los equipos puedan preguntar, documentar y revisar con criterio. Para continuar, consulta escepticismo profesional, empresa en funcionamiento y el caso Carillion.