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¿Qué es un riesgo significativo en auditoría? Por qué no todas las áreas se revisan de la misma forma

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Una auditoría no consiste en repartir el esfuerzo por igual entre todas las cuentas del balance y de la cuenta de resultados. El auditor dirige más atención hacia aquellas áreas en las que considera que existe un mayor riesgo de incorrección material.

Esta idea explica buena parte de cómo se diseña una auditoría moderna.

Primero: identificar y valorar riesgos

El auditor obtiene conocimiento de la entidad, su entorno, su sistema de control interno y otra información relevante para identificar riesgos de incorrección material y valorarlos.

La NIA-ES 315 (Revisada 2019) desarrolla este proceso y define el marco sobre el que posteriormente se diseñan las respuestas de auditoría.

Esta valoración se integra en la planificación de la auditoría y se relaciona con la materialidad y con el conocimiento del control interno de la empresa.

¿Qué es un riesgo significativo?

En términos de auditoría, determinados riesgos valorados pueden requerir una consideración especial por su importancia. La valoración no depende únicamente del tamaño de una cifra. También influyen la naturaleza de la operación, su complejidad, subjetividad, incertidumbre, susceptibilidad a fraude y otros factores de riesgo inherente.

Por eso una partida cuantitativamente menor puede exigir mucha atención mientras que otra de mayor importe puede presentar un riesgo comparativamente más sencillo de abordar.

Riesgo y respuesta están conectados

Una vez valorados los riesgos, la NIA-ES 330 exige diseñar y aplicar respuestas adecuadas. Esto puede traducirse en procedimientos diferentes, más evidencia, utilización de especialistas, pruebas en momentos distintos o una combinación de pruebas de controles y procedimientos sustantivos, según las circunstancias.

Ejemplo: una estimación compleja

Una sociedad puede tener un activo cuyo valor dependa de proyecciones financieras a largo plazo. Aunque exista documentación, el resultado puede ser muy sensible a pequeñas variaciones en hipótesis como crecimiento, márgenes o tasas de descuento.

El riesgo no procede solo del importe: también de la incertidumbre y del juicio necesario para determinarlo.

La auditoría es una asignación inteligente de atención

El objetivo no es revisar todo con la misma intensidad. Es identificar dónde puede existir una incorrección relevante y diseñar procedimientos capaces de responder a ese riesgo.

Esta forma de trabajar permite entender por qué preguntar «¿qué porcentaje de las operaciones revisa un auditor?» ofrece una visión incompleta. La pregunta más útil es: «¿qué riesgos ha identificado y qué evidencia necesita para responder a ellos?».

Fuentes: NIA-ES 315 (Revisada 2019), NIA-ES 330 y NIA-ES 200. Normativa vigente publicada por el ICAC.