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Si estás pensando en comenzar tu carrera profesional en auditoría, es probable que te hayas preguntado si es mejor empezar en una Big Four o en una firma mediana o pequeña. La respuesta corta es que no existe una opción universalmente mejor.
Ambos modelos pueden ser una excelente escuela. Lo que cambia es el tipo de aprendizaje, los clientes, la organización de los equipos y la responsabilidad que se asume desde los primeros años.
Trabajar en una Big Four
Deloitte, PwC, EY y KPMG ocupan una posición muy relevante en el mercado internacional de auditoría. Una de sus grandes ventajas es la posibilidad de participar en trabajos para grandes compañías, grupos internacionales y sociedades cotizadas, incluyendo empresas del IBEX 35.
También suelen disponer de metodologías muy estructuradas, herramientas tecnológicas propias, importantes recursos de formación y equipos con un elevado grado de especialización.
La especialización como ventaja y como aspecto a valorar
El tamaño de los clientes y de los equipos permite desarrollar un conocimiento muy profundo sobre determinadas áreas, sectores o procedimientos. Es una ventaja importante para quien quiera orientar su carrera hacia ámbitos técnicos concretos.
Al mismo tiempo, puede hacer que durante las primeras etapas profesionales la visión global de una auditoría tarde algo más en llegar. No es algo negativo: es una forma diferente de aprender.
Trabajar en una firma mediana o pequeña
En firmas de tamaño medio o pequeño los equipos suelen ser más reducidos. Es frecuente que los profesionales jóvenes participen pronto en numerosas áreas de una misma auditoría: inmovilizado, existencias, clientes, proveedores, tesorería o patrimonio neto.
También pueden conocer desde etapas tempranas la planificación, evaluación de riesgos, reuniones con clientes, cierre del encargo y preparación del informe. Esto facilita una visión transversal del proceso completo de auditoría.
Estar cerca del cliente desde el principio
Los equipos reducidos pueden facilitar el contacto directo con responsables financieros, controllers y dirección. Esa exposición ayuda a desarrollar comunicación, organización y conocimiento empresarial.
Como aspecto a valorar, una firma menor puede no disponer del mismo nivel de especialización interna para cuestiones extremadamente específicas ni del acceso recurrente a los mayores grupos empresariales. De nuevo, el aprendizaje es diferente.
Dos escuelas distintas para aprender la misma profesión
En términos generales, una Big Four puede ofrecer mayor exposición a grandes grupos, equipos numerosos, especialización, metodologías muy estructuradas y entorno internacional. Una firma mediana o pequeña puede ofrecer mayor polivalencia, una visión completa del encargo más temprana y contacto directo con el cliente desde etapas iniciales.
Naturalmente, cada firma, oficina, equipo, socio y cartera de clientes puede ofrecer una experiencia diferente.
¿Y cuál queda mejor en el currículum?
Haber trabajado en una Big Four tiene un reconocimiento evidente en el mercado laboral. Pero reducir la decisión al nombre que aparecerá en el currículum sería quedarse con una parte pequeña de la cuestión.
Después de varios años importará enormemente qué sabes hacer realmente: si has participado en auditorías completas, sabes planificar, entiendes los riesgos, has tratado con clientes y sabes defender técnicamente una conclusión.
La marca de la firma puede abrir determinadas puertas. La experiencia adquirida será la que te permita atravesarlas.
Entonces, ¿dónde debería empezar?
Si te atraen las grandes organizaciones, las compañías cotizadas, la especialización o las estructuras internacionales, una Big Four puede ser una magnífica opción.
Si prefieres una visión global de las auditorías desde etapas tempranas, equipos más pequeños, responsabilidad progresiva y contacto cercano con diferentes empresas, una firma mediana también puede ser una extraordinaria escuela.
Además, tu carrera no tiene por qué desarrollarse siempre en el mismo tipo de firma. Puedes pasar de una firma mediana a una gran firma o recorrer el camino inverso.
Si todavía estás comparando caminos profesionales, también puede ayudarte nuestra guía sobre auditoría o consultoría y el artículo sobre cómo conseguir tu primer empleo en auditoría.
Lo verdaderamente importante en tu primer empleo
Además del nombre de la firma, conviene preguntarse quién te va a enseñar, si entenderás por qué se hace cada procedimiento, si tendrás progresivamente más responsabilidad y si vas a aprender realmente auditoría.
Tu primer trabajo no debería servir únicamente para añadir una línea al currículum. Debería ayudarte a construir los fundamentos de tu profesión. Tanto una Big Four como una firma mediana o pequeña pueden hacerlo extraordinariamente bien. Simplemente, pueden enseñarte auditoría de maneras diferentes.





