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Radiografía de la auditoría en Japón: un mercado dominado por las Big Four donde las firmas medianas ganan terreno

Japón cuenta con 3.922 sociedades cotizadas y un mercado de auditoría en transformación: las Big Four dominan las mayores compañías, mientras las firmas medianas y pequeñas ganan terreno.

9 MIN LECTURA

3.922 sociedades cotizadas. Un mercado de auditoría que supera los 400.000 millones de yenes. El 97% del Nikkei 225 auditado por las grandes redes internacionales. Y, al mismo tiempo, las firmas pequeñas y medianas ganando progresivamente cuota de mercado.

Japón ofrece una fotografía especialmente interesante de hacia dónde puede evolucionar el sector de la auditoría.

El Monitoring Report 2025, publicado por el Certified Public Accountants and Auditing Oversight Board (CPAAOB), supervisor público japonés de la profesión, permite analizar con bastante detalle la estructura de su mercado.

Y los datos muestran una aparente paradoja: las grandes firmas continúan dominando claramente la auditoría de las mayores compañías, pero cada vez más sociedades cotizadas están siendo auditadas por firmas medianas y pequeñas.

Un mercado con 3.922 sociedades cotizadas

A 31 de marzo de 2025, Japón contaba con 3.922 sociedades cotizadas domésticas.

Su distribución por tamaño del auditor era la siguiente:

  • 2.278 compañías estaban auditadas por grandes firmas.
  • 627 compañías, por firmas de tamaño intermedio.
  • 1.017 compañías, por firmas pequeñas y medianas.

En términos porcentuales, las grandes firmas representan el 58,1% de las auditorías de sociedades cotizadas; las firmas intermedias, el 16,0%; y las pequeñas y medianas, el 25,9%.

Por tanto, más de una de cada cuatro compañías cotizadas japonesas ya está auditada por una firma pequeña o mediana.

Pero la distribución cambia radicalmente cuando en lugar de contar empresas analizamos su valor bursátil. Las grandes firmas auditan compañías que representan el 94,6% de la capitalización bursátil de las cotizadas japonesas.

Es una primera característica fundamental del mercado japonés: las firmas pequeñas y medianas han conseguido una presencia relevante por número de compañías, mientras que las empresas de mayor dimensión continúan enormemente concentradas en las grandes firmas.

Las firmas pequeñas y medianas están ganando terreno

Probablemente sea el dato más interesante de toda la radiografía.

En 2020, las grandes firmas auditaban el 67,5% de las sociedades cotizadas japonesas. En 2024, ese porcentaje había descendido hasta el 58,1%.

Tipo de firma 2020 2024
Grandes firmas 67,5% 58,1%
Firmas intermedias 14,1% 16,0%
Pequeñas y medianas 18,4% 25,9%

En apenas cuatro años, las grandes firmas han perdido 9,4 puntos porcentuales de cuota por número de compañías.

Las firmas pequeñas y medianas, por el contrario, han pasado del 18,4% al 25,9%: 7,5 puntos porcentuales más.

No parece, por tanto, un movimiento puntual. El propio supervisor japonés presta especial atención en su informe a la creciente importancia de las firmas pequeñas y medianas como auditoras de sociedades cotizadas.

Pero en las mayores empresas el dominio de las Big Four continúa siendo abrumador

La fotografía cambia cuando nos concentramos exclusivamente en las mayores compañías.

Las redes internacionales Big Four auditan aproximadamente el 97% de las compañías integrantes del Nikkei 225.

Japón no constituye una excepción dentro de los grandes mercados internacionales: la concentración de las auditorías de las mayores compañías en un reducido número de redes globales continúa siendo extraordinariamente elevada.

Las compañías de mayor capitalización suelen presentar estructuras más complejas, operaciones internacionales, grupos empresariales de gran dimensión y necesidades de especialistas en múltiples disciplinas y jurisdicciones. El propio CPAAOB señala que estas características requieren numerosos profesionales y capacidades especializadas que dificultan que firmas de menor dimensión puedan asumir determinados encargos.

Por tanto, en Japón conviven en realidad dos tendencias simultáneas: una progresiva diversificación del mercado de sociedades cotizadas y una enorme concentración en las compañías de mayor dimensión.

Un sector que genera 407.900 millones de yenes en ingresos de auditoría

La dimensión económica del mercado también resulta significativa.

Según los datos recopilados por el supervisor, los ingresos derivados de servicios de auditoría alcanzaron aproximadamente los 407.900 millones de yenes.

Las grandes firmas concentran el 78,4% de esos ingresos. También concentran el 72,9% de los 14.427 CPA que trabajan en las firmas analizadas.

Sin embargo, representan una fracción mínima del número total de firmas. El informe contabiliza 287 firmas de auditoría en los datos correspondientes al ejercicio 2023 y muestra una estructura claramente asimétrica: pocas organizaciones de gran dimensión concentran una parte muy significativa de profesionales, ingresos y grandes clientes.

205 compañías cambiaron de auditor en un solo año

Otro de los datos más interesantes aparece cuando analizamos la movilidad del mercado.

En el año terminado en junio de 2025, 205 sociedades cotizadas japonesas cambiaron de firma auditora.

La cifra total es similar a la registrada en los ejercicios anteriores: 209 cambios en 2021, 236 en 2022, 204 en 2023, 200 en 2024 y 205 en 2025.

Pero detrás del dato de 2025 existe un elemento especialmente relevante. En 2024, 85 cambios estuvieron vinculados a fusiones o procesos equivalentes, mientras que solamente 115 obedecieron a otras razones. En 2025, los cambios no relacionados con estas operaciones ascendieron a 196.

Y volvió a aumentar el movimiento desde grandes firmas hacia firmas intermedias y pequeñas.

El CPAAOB apunta a dos fuerzas que ayudan a explicar esta evolución. Por una parte, las grandes firmas están prestando mayor atención a la gestión de sus carteras de clientes, considerando factores como los honorarios, el riesgo del encargo y los recursos humanos necesarios para realizar la auditoría. Por otra, las propias compañías están evaluando con mayor intensidad cuestiones como la duración de la relación con su auditor y la razonabilidad de los honorarios.

Japón también mira hacia la inteligencia artificial

La transformación tecnológica ocupa un espacio importante en el análisis del supervisor japonés.

Especialmente entre las grandes firmas, el CPAAOB observa una creciente implantación o experimentación con herramientas de inteligencia artificial e inteligencia artificial generativa.

Entre las aplicaciones ya utilizadas o analizadas aparecen el análisis de asientos contables y detección de transacciones anómalas; la identificación y evaluación de riesgos de fraude; la búsqueda de información dentro de normas y manuales de auditoría; la automatización de determinadas tareas; el análisis de evidencias; el resumen de documentación; la traducción y la revisión de textos.

El objetivo no es simplemente realizar las mismas tareas más rápidamente. El supervisor plantea que la utilización adecuada de estas tecnologías puede permitir que los auditores dediquen más tiempo a aquellas áreas que requieren evaluación, experiencia y juicio profesional, contribuyendo potencialmente tanto a la calidad como al atractivo de la profesión.

Pero el informe también introduce una advertencia importante. La utilización de IA generativa incorpora riesgos relacionados con la explicabilidad de los resultados, la calidad y disponibilidad de los datos y las denominadas alucinaciones de los modelos. Por ello, las firmas están desarrollando políticas internas, restricciones de uso, procedimientos de validación y sistemas de gobernanza específicos.

La tecnología puede transformar la auditoría. Pero la responsabilidad sobre el juicio de auditoría continúa siendo humana.

Tecnología, talento y una profesión en transformación

La digitalización no aparece en el informe únicamente como una cuestión tecnológica. También está directamente relacionada con la organización del trabajo.

Las grandes firmas japonesas han desarrollado herramientas de auditoría, centros de prestación de servicios y procesos de automatización destinados a aumentar la eficiencia de los equipos.

El CPAAOB considera que una mayor utilización de herramientas tecnológicas —y progresivamente de soluciones basadas en IA— puede influir en la distribución de las cargas de trabajo y permitir que los profesionales concentren sus esfuerzos en las tareas de mayor valor añadido.

Es un debate especialmente relevante para una profesión que necesita seguir siendo capaz de atraer y retener talento.

Calidad y supervisión: crecer implica también asumir responsabilidades

El crecimiento de las firmas medianas y pequeñas plantea, al mismo tiempo, un desafío para el supervisor.

A medida que estas firmas adquieren mayor peso en la auditoría de sociedades cotizadas, también aumenta la importancia de disponer de estructuras de calidad, recursos humanos, metodología, tecnología y gobierno interno adecuados a la complejidad de los encargos asumidos.

No se trata únicamente de abrir el mercado. Se trata de conseguir que una mayor competencia sea compatible con una auditoría de elevada calidad.

Sostenibilidad: la próxima frontera del aseguramiento

Japón también se encuentra inmerso en la evolución internacional de la información sobre sostenibilidad y su aseguramiento.

El Monitoring Report 2025 dedica parte de su análisis a los cambios regulatorios relacionados con la divulgación de información de sostenibilidad y al desarrollo de su futura verificación.

Es otra muestra de cómo el perímetro tradicional de la profesión continúa ampliándose. La auditoría del futuro probablemente tendrá que combinar información financiera, sostenibilidad, tecnología, datos y nuevos sistemas de control, manteniendo como elemento central la confianza que proporciona un profesional independiente.

¿Qué podemos aprender desde España?

Las estructuras regulatorias y empresariales de Japón y España son diferentes y cualquier comparación directa debe realizarse con prudencia.

Pero la evolución japonesa deja algunas reflexiones interesantes.

La primera es que la elevada concentración en las grandes compañías no impide necesariamente que exista espacio para el crecimiento de firmas medianas y pequeñas.

La segunda es que ese crecimiento exige capacidad técnica, inversión tecnológica, estructuras de calidad y talento suficiente para asumir encargos cada vez más complejos.

La tercera tiene que ver con la tecnología. Japón ya no analiza la inteligencia artificial como una posibilidad futura. Su supervisor está observando cómo las firmas la utilizan, qué riesgos genera y qué sistemas de gobierno deben establecerse alrededor de ella.

Y probablemente la reflexión más importante sea otra: el mercado de auditoría japonés está cambiando, pero la necesidad que justifica la existencia de nuestra profesión permanece intacta: generar confianza sobre la información que utilizan empresas, inversores y mercados para tomar decisiones.

Una profesión global que merece ser conocida

Existe además un detalle especialmente interesante en la propia filosofía del informe japonés.

El CPAAOB explica que su Monitoring Report no está dirigido exclusivamente a auditores y profesionales contables. También pretende llegar a participantes de los mercados, estudiantes, trabajadores y público general, explicando de manera comprensible cómo funciona la auditoría y cómo está evolucionando.

La profesión necesita ser supervisada. Pero también necesita ser explicada.

Japón nos permite observar un mercado donde las grandes redes continúan dominando las compañías de mayor dimensión, las firmas medianas y pequeñas ganan espacio, la inteligencia artificial comienza a incorporarse al trabajo diario y el supervisor analiza cómo todos estos cambios pueden afectar a la calidad.

Una transformación que, con sus particularidades, tampoco nos resulta tan lejana.


Fuente principal: 2025 Monitoring Report, Certified Public Accountants and Auditing Oversight Board (CPAAOB), Financial Services Agency of Japan.

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