☰
☰

¿Qué son las estimaciones contables y por qué son una de las áreas más difíciles de auditar?

3 MIN LECTURA

Auditar una factura o un saldo bancario suele partir de información que ya existe. Auditar una estimación es diferente: el auditor debe evaluar una cifra que depende, en mayor o menor medida, de hipótesis sobre el futuro, datos, modelos y juicio profesional.

Por eso las estimaciones contables se encuentran entre las áreas que mejor muestran qué significa realmente auditar.

¿Qué es una estimación contable?

Las cuentas anuales contienen partidas cuyo importe no puede determinarse con absoluta precisión en la fecha de cierre. Pensemos en el deterioro de determinados activos, provisiones, vidas útiles, valores razonables o pérdidas crediticias esperadas. La dirección debe estimarlas utilizando la información disponible y aplicando el marco contable correspondiente.

Que exista incertidumbre no significa que la cifra sea arbitraria. Significa que su determinación requiere un proceso razonable, soportado y coherente.

¿Qué hace el auditor?

El auditor no sustituye automáticamente la estimación de la dirección por la suya. Su trabajo consiste en obtener evidencia suficiente y adecuada para valorar si la estimación y la información revelada son razonables de acuerdo con el marco de información financiera aplicable.

Para ello puede analizar el método utilizado, los datos empleados y las hipótesis significativas; comprobar cómo funcionaron estimaciones de ejercicios anteriores; desarrollar una estimación o rango propio cuando resulte apropiado; o evaluar hechos posteriores que aporten evidencia sobre la estimación realizada al cierre.

La incertidumbre importa

No todas las estimaciones tienen el mismo riesgo. Cuanto mayores sean la incertidumbre, la complejidad y la subjetividad, mayor puede ser la necesidad de profundizar en los procedimientos de auditoría.

La NIA-ES 540 (Revisada) desarrolla específicamente la auditoría de estimaciones contables y exige prestar atención, entre otros aspectos, a los posibles indicadores de sesgo de la dirección.

Un ejemplo sencillo

Una empresa mantiene un crédito relevante frente a un cliente con dificultades financieras. No basta con comprobar que la factura existe. Hay que preguntarse cuánto podrá realmente cobrarse. La dirección tendrá que estimar el posible deterioro y el auditor evaluará la información disponible, las hipótesis utilizadas, los cobros posteriores y cualquier otra evidencia relevante.

Dos empresas pueden tener exactamente el mismo saldo contable y, sin embargo, presentar riesgos muy distintos.

Auditar también es evaluar incertidumbre

Esta es una de las razones por las que la auditoría no puede reducirse a comprobar documentos. En muchas áreas relevantes, el valor del auditor está precisamente en analizar información incompleta, cuestionar hipótesis, contrastar evidencias y aplicar juicio profesional.

Fuentes: NIA-ES 540 (Revisada), NIA-ES 315 (Revisada 2019), NIA-ES 330 y NIA-ES 500. Normativa de auditoría publicada por el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC).