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Auditoría interna: los profesionales que ayudan a las empresas a ser mejores desde dentro

Un reconocimiento a los profesionales de auditoría interna y a su papel en la mejora de las empresas, la gestión de riesgos y la colaboración con la auditoría externa.

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Cuando hablamos de auditoría, solemos pensar en el auditor externo y en su opinión independiente sobre las cuentas anuales. Pero existe otra figura esencial para el buen funcionamiento de las organizaciones: el profesional de auditoría interna, que trabaja desde dentro para ayudar a que la empresa conozca mejor sus riesgos, fortalezca sus controles y mejore sus procesos.

Una mirada independiente desde dentro

La auditoría interna es una actividad de aseguramiento y asesoramiento independiente y objetiva que contribuye a crear, proteger y sostener valor. Su trabajo no se limita a comprobar procedimientos: evalúa la gobernanza, la gestión de riesgos y los controles, identifica oportunidades de mejora y ayuda a los órganos de gobierno y a la dirección a tomar decisiones mejor fundamentadas.

Su independencia organizativa y su objetividad son esenciales. Aunque forme parte de la organización, la función debe poder comunicar sus conclusiones sin interferencias, con acceso adecuado al órgano de gobierno.

Un beneficio directo para las empresas

Una función de auditoría interna bien diseñada puede anticipar debilidades, detectar ineficiencias, evaluar riesgos emergentes y comprobar si los controles funcionan realmente. También ayuda a dar seguimiento a las recomendaciones y a fomentar una cultura de mejora continua.

Su utilidad no es exclusiva de las grandes compañías. En organizaciones de menor dimensión pueden adoptarse mecanismos proporcionados de revisión interna, adaptados a su tamaño y complejidad, sin necesidad de reproducir la estructura de una gran empresa.

Auditoría interna y externa: diferentes, pero complementarias

La auditoría externa persigue emitir una opinión independiente sobre los estados financieros, mientras que la auditoría interna tiene un alcance más amplio, definido según los riesgos y necesidades de la organización. No son funciones intercambiables, pero pueden beneficiarse de una comunicación eficaz.

El auditor externo puede conocer, entre otros aspectos, las evaluaciones de riesgos, los procesos y las deficiencias de control identificadas por auditoría interna. Bajo los requisitos aplicables de la NIA-ES 610, puede valorar si procede utilizar determinados trabajos de la función de auditoría interna, tras evaluar su objetividad, competencia y enfoque sistemático y disciplinado, así como la adecuación del trabajo concreto.

Esto no supone delegar la responsabilidad de la auditoría de cuentas. El auditor externo mantiene íntegramente la responsabilidad de su opinión y debe obtener evidencia de auditoría suficiente y adecuada. Tampoco debe confundirse el aprovechamiento permitido de trabajos de auditoría interna con la utilización de auditores internos para prestar asistencia directa, cuestión sujeta a las restricciones de la normativa aplicable.

¿Cómo sacar partido a ambas funciones?

Para una empresa, el mayor beneficio no consiste en duplicar comprobaciones, sino en aprovechar las conclusiones de cada función. La auditoría interna puede impulsar mejoras durante todo el ejercicio; la externa aporta una revisión independiente de la información financiera y puede comunicar hallazgos relevantes sobre el control interno identificados en su trabajo, sin que su objetivo sea emitir una opinión general sobre la eficacia de todos los controles.

La dirección y los órganos de gobierno pueden favorecer ese valor asegurando una comunicación fluida, atendiendo a las recomendaciones, asignando responsables y verificando que las medidas correctoras se implantan. Todo ello preservando las distintas funciones y la independencia del auditor externo.

Reconocer a quienes mejoran las organizaciones desde dentro

La profesión auditora reúne perfiles distintos que comparten valores fundamentales: rigor, juicio profesional, ética y compromiso con la calidad. Desde SoyAuditor queremos reconocer expresamente a los profesionales de auditoría interna por su contribución, a menudo poco visible, a empresas más sólidas, transparentes y preparadas.

Porque una buena auditoría no solo ayuda a comprender lo que ha sucedido: también puede contribuir a que las organizaciones funcionen mejor mañana.