Examen de acceso al ROAC: convocatoria, estructura, temario y preparación

Guía del examen de acceso al ROAC: convocatoria, fases, temario, dispensas y consejos prácticos para preparar las pruebas de acceso a la auditoría.

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Superar el examen de aptitud profesional es uno de los requisitos para obtener la autorización del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas e inscribirse en el Registro Oficial de Auditores de Cuentas.

No es un examen de iniciación. Cuando el candidato llega a esta prueba ya debe haber completado la formación teórica y la experiencia práctica requeridas. El objetivo es comprobar que puede integrar esos conocimientos y aplicarlos con criterio profesional.

¿Quién convoca el examen?

El examen se celebra mediante convocatoria única, a propuesta conjunta de las corporaciones representativas de auditores de cuentas y con la aprobación del ICAC. La convocatoria se publica mediante orden ministerial en el Boletín Oficial del Estado y también puede consultarse en la web del ICAC.

El Reglamento establece una periodicidad de, al menos, cada dos años. No conviene interpretar esta regla como una fecha fija: cada aspirante debe revisar la convocatoria vigente, los plazos de solicitud, la documentación, las sedes y las normas específicas de realización.

En 2026 se publicó una nueva convocatoria mediante la Orden ECM/579/2026, de 1 de junio. Como las condiciones pueden variar, la información de este artículo debe leerse junto con la convocatoria aplicable en cada momento.

¿Qué requisitos hay que cumplir para presentarse?

Con carácter general, el aspirante debe acreditar:

  • la titulación universitaria oficial o, en la vía alternativa sin titulación, los estudios de acceso a la universidad y el periodo ampliado de experiencia;
  • el seguimiento de los programas de enseñanza teórica exigidos;
  • la formación práctica requerida.

Para acceder a la segunda fase también es necesario haber superado la primera o estar dispensado de ella.

La admisión al examen no sustituye la posterior solicitud de autorización e inscripción. Incluso después de aprobar, el candidato deberá acreditar ante el ICAC el cumplimiento de las condiciones legales que correspondan.

Primera fase: conocimientos teóricos

La primera fase comprueba el nivel de conocimientos sobre las materias previstas en la Ley de Auditoría de Cuentas.

En la convocatoria de 2026 consistía en un cuestionario escrito tipo test, con una duración máxima de seis horas. No se permitía consultar textos normativos ni otro material, en papel o en formato electrónico. La prueba se calificaba de 0 a 10 y se superaba con una puntuación mínima de 5.

Quien supera esta fase queda dispensado de repetirla en futuras convocatorias, sin perjuicio de posibles exigencias de formación adicional por actualización o por materias no cursadas.

¿Puede estar dispensada la primera fase?

Sí. Muchos candidatos acceden directamente a la fase práctica porque han cursado una titulación universitaria o un programa teórico homologado con los efectos de dispensa reconocidos por el ICAC.

La dispensa puede abarcar todas las materias o solo una parte. Debe acreditarse conforme a las resoluciones del ICAC y a las bases de la convocatoria. Haber cursado un grado o un máster relacionado con la contabilidad no permite dar por supuesta la dispensa total.

Segunda fase: aplicación práctica

La segunda fase evalúa la capacidad para resolver casos propios de la actividad de auditoría.

La convocatoria de 2026 la dividió en dos bloques independientes:

  • Bloque I: casos prácticos sobre la aplicación de la normativa reguladora de la actividad de auditoría de cuentas.
  • Bloque II: casos prácticos sobre contabilidad, consolidación y otras materias relacionadas con la auditoría o propias de la competencia profesional del auditor.

La duración máxima era de cuatro horas para el primer bloque y tres para el segundo. Cada bloque se valoraba de 0 a 10 y exigía obtener al menos un 5. Para superar la segunda fase era necesario resultar apto en ambos.

La convocatoria permitía conservar para la convocatoria inmediatamente posterior el bloque aprobado, siempre que el contenido y la forma de calificación fueran análogos y el tribunal así lo valorase.

¿Se puede consultar normativa?

En la segunda fase de 2026 se permitía consultar en papel textos legales y reglamentarios, normativa de la Unión Europea, Normas Técnicas de Auditoría, consultas publicadas por el ICAC y otros textos públicos necesarios para responder. También se admitían calculadoras sin capacidad de almacenamiento y tablas financieras o estadísticas.

Que la normativa pueda consultarse no convierte la prueba en sencilla. El tiempo es limitado y el candidato debe saber identificar el problema, localizar rápidamente la regla aplicable, realizar los cálculos y construir una conclusión razonada.

¿Qué incluye el temario?

El temario de la primera fase se divide en dos grandes bloques.

Contabilidad y auditoría

  • gestión de riesgos y control interno;
  • normas y procedimientos de auditoría;
  • acceso a la profesión;
  • control de calidad;
  • NIA-ES y otras normas técnicas;
  • ética e independencia;
  • Plan General de Contabilidad y PGC de PYMES;
  • consolidación;
  • Normas Internacionales de Información Financiera;
  • marcos contables especiales;
  • análisis de estados financieros;
  • contabilidad analítica, presupuestaria y de gestión;
  • valoración de empresas y planes de viabilidad.

Otras materias

  • derecho de sociedades y gobernanza;
  • derecho concursal, tributario, civil, mercantil y laboral;
  • tecnología de la información y sistemas informáticos;
  • economía general, de la empresa y financiera;
  • gestión financiera;
  • matemáticas y estadística.

En la segunda fase estas materias aparecen integradas en supuestos prácticos. Por eso, la preparación no debe consistir únicamente en memorizar normas de forma aislada.

Cómo preparar el examen

1. Empieza por conocer tus dispensas

Antes de elaborar un calendario, confirma a qué fases y materias debes presentarte. Preparar contenidos de los que ya estás dispensado consume tiempo que deberías dedicar a la prueba realmente exigible.

2. Utiliza siempre la convocatoria vigente

La estructura general procede de la Ley y del Reglamento, pero cada convocatoria concreta plazos, formato, temario, normativa de referencia, materiales permitidos y sistema de calificación. Esa orden es tu documento de partida.

3. Convierte el temario en un plan realista

Divide la preparación en bloques semanales y reserva tiempo para repasar. Es preferible un calendario sostenible durante varios meses que un esfuerzo desordenado al final.

4. Practica con exámenes y casos anteriores

Los casos ayudan a comprender qué nivel de detalle se espera y permiten entrenar la gestión del tiempo. No basta con leer una solución: debes intentar resolver el supuesto completo, justificar cada conclusión y revisar después los errores.

5. Entrena la consulta de normativa

Para la fase práctica prepara un sistema de consulta rápido, dentro de los materiales permitidos. Debes saber dónde localizar cada cuestión sin perder minutos recorriendo índices desconocidos. Practica siempre con la misma organización que utilizarás el día del examen.

6. Responde como auditor

Una buena respuesta no se limita a citar una norma. Identifica el riesgo o el problema, analiza los hechos, aplica el criterio correspondiente, cuantifica el efecto cuando sea posible y explica la consecuencia para el trabajo o para el informe.

7. No descuides contabilidad y consolidación

Es frecuente concentrar la preparación en las NIA-ES y olvidar que una parte decisiva del examen consiste en comprender el tratamiento contable. El auditor no puede evaluar una incorrección si no sabe cuál habría sido el registro adecuado.

8. Simula las condiciones reales

Realiza varios ejercicios completos con límite de tiempo. La resistencia, la selección de prioridades y la claridad al redactar también se entrenan.

Errores habituales en la preparación

  • Estudiar con materiales desactualizados.
  • Memorizar sin resolver casos.
  • Confiar en que disponer de normativa durante la fase práctica permitirá encontrar todas las respuestas.
  • No comprobar las dispensas y la documentación con suficiente antelación.
  • Dedicar demasiado tiempo a una cuestión y dejar otras sin responder.
  • Citar normas sin relacionarlas con los hechos del supuesto.
  • No reservar una última revisión para detectar errores de cálculo o conclusiones contradictorias.

Aprobar exige conocimiento, práctica y criterio

El examen de acceso al ROAC es exigente porque la profesión también lo es. La mejor preparación combina una base técnica sólida, experiencia real en encargos, práctica repetida de supuestos y capacidad para explicar conclusiones de forma ordenada.

No se trata de saber de memoria toda la normativa. Se trata de demostrar que puedes enfrentarte a un problema, identificar qué es relevante y adoptar una respuesta profesional basada en evidencias y normas.


Aviso de actualización

La información sobre formato, fechas, sedes, tasas, materiales permitidos y conservación de calificaciones puede cambiar en cada convocatoria. Consulta siempre la convocatoria vigente en el BOE y en la página oficial del ICAC.

Fuentes oficiales

  • Ley 22/2015, de 20 de julio, de Auditoría de Cuentas, artículo 9.
  • Real Decreto 2/2021, de 12 de enero, artículos 29 y 30.
  • Orden ECM/579/2026, de 1 de junio, por la que se publica la convocatoria de 2026.
  • ICAC, página «Convocatoria Examen Registro Oficial de Auditores de Cuentas».