6 MIN LECTURA
Ficha del caso
- Año: 2025–2026
- País: Japón
- Empresa: Nidec Corporation
- La gran lección: cuando el auditor no obtiene evidencia suficiente y adecuada, expresar una opinión también puede ser imposible.
- Conceptos clave: evidencia de auditoría · denegación de opinión · incorrecciones materiales y generalizadas · control interno · gobierno corporativo
¿Qué hace un auditor cuando, después de investigar, preguntar y aplicar procedimientos, sigue sin disponer de una base suficiente para opinar? El caso Nidec ofrece un ejemplo especialmente actual. PwC Japan volvió a denegar su opinión sobre las cuentas consolidadas del fabricante japonés correspondientes al ejercicio cerrado en marzo de 2026. La enseñanza no está en juzgar a una compañía o a su auditor, sino en entender qué significa realmente que un auditor no pueda expresar una opinión.
Una crisis contable que no terminó con una corrección
Nidec es un grupo industrial japonés especializado en motores eléctricos y otros componentes. En 2025 comenzaron a hacerse públicas sospechas sobre determinados tratamientos contables dentro del grupo y la compañía constituyó un comité independiente para investigarlas.
La investigación posterior identificó múltiples prácticas contables inadecuadas en distintas sociedades y centros del grupo. La propia compañía ha reconocido, entre las causas señaladas por la investigación, una presión excesiva por alcanzar objetivos. El proceso obligó a revisar información financiera y a reforzar las medidas de gobierno corporativo y control interno.
Pero corregir cifras conocidas no resolvía automáticamente la cuestión fundamental para el auditor: ¿existía evidencia suficiente para concluir que los estados financieros, considerados en su conjunto, estaban libres de otras incorrecciones materiales?
Cuando el auditor no puede obtener evidencia suficiente
PwC Japan ya había emitido una denegación de opinión sobre las cuentas del ejercicio cerrado el 31 de marzo de 2025. El informe explicaba que las investigaciones sobre posibles tratamientos contables inadecuados seguían abiertas y que sus efectos potenciales podían ser significativos.
En las cuentas correspondientes al ejercicio cerrado en marzo de 2026, la situación volvió a desembocar en una denegación de opinión. Según la información publicada, el auditor indicó que no había podido obtener evidencia de auditoría suficiente y adecuada para disponer de una base sobre la que expresar una opinión.
Entre los elementos señalados figura además la permanencia, dentro del proceso de información financiera, de determinadas personas relacionadas con prácticas contables inadecuadas o con explicaciones anteriores que habían generado dudas al auditor.
Denegar una opinión no significa decir que «todo está mal»
Este matiz es esencial. Una denegación de opinión no equivale a una opinión desfavorable.
En una opinión desfavorable, el auditor ha obtenido evidencia suficiente y concluye que las incorrecciones son materiales y generalizadas. En una denegación, el problema es distinto: el auditor no puede obtener evidencia suficiente y adecuada y considera que los posibles efectos de incorrecciones no detectadas podrían ser materiales y generalizados.
Por eso, decir que el auditor «no firma las cuentas» puede resultar intuitivo, pero técnicamente es más preciso decir que no dispone de base suficiente para expresar una opinión de auditoría.
Ni siquiera 632.000 millones de yenes cerraron la cuestión
Nidec registró en sus resultados del ejercicio 2026 pérdidas por deterioro por aproximadamente 632.000 millones de yenes y comunicó una pérdida neta anual de alrededor de 564.600 millones de yenes.
Las cifras muestran la magnitud de las correcciones y deterioros registrados, pero también permiten entender otra enseñanza: reconocer una pérdida muy elevada no demuestra por sí mismo que todas las posibles incorrecciones hayan sido identificadas, cuantificadas y corregidas.
El auditor necesita evidencia sobre la integridad de la información, la razonabilidad de las estimaciones, el momento en que deberían haberse reconocido determinados efectos y la posibilidad de que existan otras incorrecciones todavía no identificadas.
La confianza también depende de quién prepara la información
La evidencia de auditoría no existe en el vacío. La fiabilidad de las explicaciones de la dirección, el funcionamiento del control interno y la integridad del proceso de información financiera influyen directamente en la evaluación de riesgos y en los procedimientos que necesita realizar el auditor.
Cuando aparecen indicios de que determinadas personas pudieron participar en prácticas contables inadecuadas o proporcionar información poco fiable, el auditor debe reconsiderar cuánto puede apoyarse en las manifestaciones recibidas y qué evidencia adicional necesita.
Por eso este caso no trata únicamente de cifras. También habla de gobierno corporativo, cultura empresarial, controles y confianza en las fuentes de evidencia.
Qué puede aprender un auditor hoy
Desde la perspectiva de las normas aplicables en España, el caso permite conectar varias ideas fundamentales. La NIA-ES 500 exige obtener evidencia de auditoría suficiente y adecuada; la NIA-ES 705 regula las opiniones modificadas y establece cuándo una imposibilidad de obtener evidencia puede conducir a una denegación de opinión; la NIA-ES 240 aborda las responsabilidades del auditor respecto del fraude; y la NIA-ES 315 exige identificar y valorar los riesgos de incorrección material.
Estas normas españolas sirven aquí para extraer una enseñanza profesional para nuestros lectores; no son las normas que determinan jurídicamente el informe emitido en Japón.
El aprendizaje principal es sencillo de formular y difícil de ejecutar: el objetivo del auditor no es conseguir evidencia hasta poder firmar a toda costa. El objetivo es obtener evidencia suficiente y adecuada para sustentar su conclusión. Si esa base no existe y los posibles efectos son materiales y generalizados, no expresar una opinión puede ser precisamente la respuesta que exige la auditoría.
La idea que debes recordar
Una denegación de opinión no afirma que todas las cuentas sean incorrectas. Dice algo diferente y muy relevante: el auditor no ha podido obtener evidencia suficiente y adecuada para disponer de una base sobre la que expresar su opinión.
El caso Nidec recuerda que el valor de una auditoría no está en emitir siempre una opinión favorable. Está en que la opinión —o la imposibilidad de expresarla— responda a la evidencia realmente obtenida.
Fuentes
- Nidec Corporation, información sobre la investigación independiente y las medidas de mejora de control interno.
- Nidec Corporation, documentación financiera e informe de auditoría con denegación de opinión.
- Financial Times, información sobre la nueva denegación de opinión y los deterioros registrados (30 de septiembre de 2026).
Nidec, PwC y las demás marcas citadas pertenecen a sus titulares. Este artículo tiene finalidad informativa y didáctica; SoyAuditor no mantiene vinculación con la compañía ni fue su auditor.


